Cinco años pueden parecer una vida entera cuando la persona que no te dirige la palabra es tu hija.
Ese es el abismo al que se asoma Candela, la protagonista de La consteladora de Sònia Guillén. Cinco años de silencio. Cinco años intentando comprender qué ocurrió, qué palabra se dijo, qué herida se abrió o qué error acabó convirtiendo una relación entre madre e hija en un territorio inaccesible.
Desesperada por encontrar una forma de reconectar con Alba, Candela toma una decisión que cambiará por completo el rumbo de su búsqueda: participar en una sesión de constelaciones familiares. Lo que comienza como un intento de comprender el pasado pronto se convierte en una experiencia inquietante que pone en cuestión todo aquello que cree saber sobre su familia, sobre sí misma y sobre la desaparición emocional de su hija.
La consteladora combina drama psicológico, secretos familiares y suspense emocional en una historia que avanza entre preguntas incómodas y revelaciones inesperadas.
La aparición de la enigmática consteladora actúa como el detonante de una trama donde nada resulta tan sencillo como parece. A medida que la terapeuta va desentrañando los vínculos que unen a los distintos personajes, también empiezan a aflorar verdades que llevaban demasiado tiempo enterradas.
Uno de los aspectos más interesantes de la novela es su capacidad para explorar las relaciones familiares desde sus zonas más complejas. Lejos de ofrecer respuestas fáciles, la autora se adentra en las heridas que permanecen abiertas durante años y en la manera en que los secretos terminan condicionando la vida de varias generaciones.
La búsqueda de Candela no consiste únicamente en recuperar a Alba, sino en descubrir qué ocurrió realmente entre ellas y cuánto está dispuesta a arriesgar para conocer la verdad.
La tensión narrativa se construye de forma progresiva, permitiendo que el lector acompañe a la protagonista en un recorrido emocional lleno de incertidumbre. Cada nuevo descubrimiento añade una capa más de misterio y obliga a replantear las certezas anteriores.
Además, la novela incorpora una reflexión sugerente sobre la conciencia humana, la memoria emocional y la influencia que ejercen los conflictos no resueltos sobre quienes los heredan. Todo ello sin perder nunca el foco en la dimensión humana de la historia.
Sònia Guillén, nacida en Terrassa, es licenciada en Ciencias del Trabajo y Recursos Humanos. Tras más de treinta años desarrollando su carrera profesional como asesora y profesora universitaria de innovación, decidió dedicarse por completo a la escritura. Su trayectoria literaria incluye diversos reconocimientos en certámenes y premios, consolidando una voz interesada en explorar la complejidad de las relaciones humanas.
Si disfrutas de las novelas que combinan emociones intensas, conflictos familiares y un misterio que se va cerrando poco a poco alrededor de sus personajes, La consteladora es una lectura que merece tu atención.
