Cristina Fornós llegó a la agencia de la mano de un gran autor, Miquel Esteve, y con su anterior novela, La tierra del silencio roto, ya nos dejó un más que buen sabor de boca. Por eso, a quienes disfrutasteis de aquella primera historia, solo puedo deciros una cosa: preparaos para la segunda. 

En esta nueva obra, Cristina da un paso más hacia la oscuridad, pero no deja la parte histórica de lado, sino que hace un mix espectacular. El resultado es una combinación poderosa: una novela negra con trasfondo histórico que atrapa desde la primera página y amplía su alcance a un público muy diverso. Cataluña y Egipto en una misma novela, con una trama que no te deja respirar.

A todos los editores que quieren novela negra con tintes de thriller y que tengan algo especial, esta es vuestra novela.

El crimen irrumpe en esta historia como un ritual. No busca solo matar, busca explicar algo. Desde la primera escena, Lo que pesa el corazón deja claro que no estamos ante una novela negra convencional, sino ante una historia donde la violencia tiene memoria y el pasado exige ser interpretado.

En el cauce del río de Cambrils aparecen dos cuerpos que desafían cualquier lectura simple. Una mujer envuelta en una sábana, con una pluma de avestruz en la mano y el corazón arrancado. Un fiscal desmembrado dentro de una maleta, con una máscara del dios egipcio Anubis cubriéndole el rostro. Los símbolos no están ahí para decorar el crimen: están ahí para señalar un origen mucho más antiguo de lo que parece.

Los agentes Sagi y Vidal se enfrentan pronto a una investigación que se resiste a avanzar en línea recta. Las pistas los conducen hasta un accidente nuclear ocurrido en Vandellós treinta años atrás, un episodio enterrado bajo capas de silencio, culpa y olvido. Pero también hacia una figura tan fascinante como inquietante: Albert Coma, un egiptólogo del siglo XIX obsesionado con el Antiguo Egipto y la promesa de la vida eterna.

La entrada en escena de la periodista Lara Peña añade una nueva capa al relato. Junto a los investigadores, deberá recomponer un rompecabezas donde el mito egipcio, la ciencia moderna y la violencia contemporánea se entrelazan de forma perturbadora. El viaje no es solo geográfico o histórico: es moral. Porque cuanto más se profundiza en el origen de los símbolos, más evidente resulta que la belleza del mito puede esconder una perversión extrema.

Lo que pesa el corazón construye su tensión sin prisas, apoyándose en una atmósfera oscura y precisa. Cataluña se convierte en un escenario cargado de ecos, donde los paisajes actuales dialogan con creencias milenarias y donde cada hallazgo empuja al lector a mirar un poco más allá de lo evidente. No hay concesiones a lo superficial: todo tiene un porqué, todo pesa.

La trayectoria de Cristina Fornós se percibe en cada página. Su experiencia en el periodismo aporta verosimilitud, ritmo y una mirada afilada sobre el poder, las instituciones y sus secretos. Su formación en comunicación se traduce en una narración clara, eficaz y profundamente visual. Y su vocación literaria se manifiesta en la ambición del planteamiento y en el cuidado del trasfondo simbólico.

Esta es una novela para quienes buscan algo más que un enigma por resolver. Para quienes disfrutan de los thrillers que incomodan, que obligan a conectar pasado y presente, y que no temen adentrarse en territorios donde la razón flaquea y las creencias siguen reclamando su lugar.

Leer Lo que pesa el corazón es aceptar una invitación peligrosa: la de mirar de frente aquello que creíamos enterrado. Y descubrir que, a veces, lo más aterrador no es el crimen, sino todo lo que lo sostiene.

lo que pesa el corazón