Una joven es encontrada asesinada en un almacén vinculado a la mafia, lo que obliga a los inspectores distanciados Kai Vila y Martina Mencía a trabajar juntos a pesar de su pasado sin resolver. A medida que el caso se conecta con otras muertes sospechosas, se ven arrastrados a una peligrosa red que involucra a policías corruptos y a la mafia calabresa. Con la llegada de impredecibles jefes del crimen y el aumento de la tensión, la investigación se convierte en una carrera contrarreloj donde nada es lo que parece.