El concepto de “destino” a veces es rechazado por las personas porque parece dar a entender que no tenemos agencia ni control sobre nuestro futuro. Pero en la filosofía coreana, el destino siempre está determinado por el karma. Nuestros éxitos, nuestros fracasos, nuestras relaciones con los demás, todo ello puede estar influenciado por decisiones que tomamos en vidas pasadas.
Nuestras relaciones también están influenciadas por nuestras vidas anteriores. Cada persona que conocemos, incluso aquellas que nos hieren o que apenas llegamos a conocer, forma parte del tejido que constituye el INYEON.
Al aprender la filosofía detrás del INYEON, podemos empezar a ver la vida y nuestras relaciones con los demás de una manera más profunda, lo que nos ayuda a crecer como individuos y a encontrar nuestro verdadero propósito.