A los niños les pedimos que se concentren, que tengan paciencia, que gestionen lo que sienten y que confíen en sí mismos. Todo a la vez y, a menudo, sin explicarles cómo se hace. Como si la serenidad viniera instalada de serie y bastara con decir «tranquilízate» para activarla.

El pequeño Gurú de Francesc Miralles y Héctor García propone una manera mucho más amable de acompañarlos. Después del éxito internacional de Ikigai, los autores viajan esta vez hasta la India para acercar su sabiduría a los lectores más jóvenes mediante cuentos, juegos, ejercicios y pequeñas enseñanzas que pueden incorporar a su vida cotidiana.

El libro parte de una idea sencilla y necesaria: cada niño posee en su interior la capacidad de comprenderse, cuidarse y relacionarse mejor con los demás. Solo necesita aprender a escuchar esa voz que suele quedar sepultada bajo las prisas, el ruido, las pantallas y todas esas obligaciones que también han terminado colándose en la infancia.

A lo largo de este viaje ilustrado, los lectores descubrirán conceptos como el karma, el valor de la verdad, la respiración consciente o la importancia de permanecer en el presente. Las lecciones se presentan a través de propuestas pensadas para experimentar, jugar y reflexionar. Aquí la sabiduría se pone a prueba en situaciones que los niños pueden reconocer y comprender.

Las historias y actividades de El pequeño Gurú los invitan a detenerse unos minutos, observar qué ocurre dentro de ellos y descubrir que no siempre pueden elegir lo que sucede, pero sí aprender a responder de otra manera. Respirar antes de dejarse llevar por el enfado, tratarse con mayor amabilidad cuando algo no sale bien o prestar verdadera atención a la persona que tienen delante son aprendizajes pequeños solo en apariencia.

El libro tampoco pretende fabricar niños eternamente tranquilos, obedientes o inmunes a las emociones incómodas. Su propósito es ofrecerles recursos para convivir con lo que sienten sin juzgarse ni sentirse desbordados. Crecer con confianza no significa no tener miedo, del mismo modo que vivir con calma no consiste en permanecer siempre quieto.

Esta mirada convierte la lectura en una experiencia compartida. Aunque está dirigido a los más pequeños, muchas de sus propuestas pueden abrir conversaciones valiosas en familia sobre la frustración, la bondad, las consecuencias de nuestros actos o la necesidad de bajar el ritmo. Y quizá más de un adulto termine practicando alguno de sus ejercicios cuando descubra que tampoco domina del todo ese complicado arte de estar presente.

Francesc Miralles conoce bien los caminos que unen psicología, espiritualidad y vida cotidiana. Periodista y escritor, es autor de novelas como Amor en minúscula, traducida a numerosos idiomas, y de obras como El laberint de la felicitat o Tot anirà bé. También divulga la filosofía ikigai mediante conferencias, talleres y colaboraciones en distintos medios de comunicación.

Héctor García reside en Tokio desde 2004 y se ha convertido en una referencia internacional en cultura japonesa. Tras su paso por el CERN y la industria tecnológica, se dedicó por completo a la escritura. Junto a Francesc Miralles ha firmado títulos como Ikigai, El método Ikigai, Ichigo-Ichie, Namasté, Shinrinyoku y El pequeño Ikigai, convertidos en éxitos internacionales y traducidos a decenas de idiomas.

Con El pequeño Gurú, ambos autores vuelven a transformar una tradición filosófica milenaria en herramientas cercanas y fáciles de comprender. El resultado es un libro para niños que empiezan a descubrir quiénes son, pero también para adultos dispuestos a acompañarlos sin darles todas las respuestas.

Educar también consiste en enseñarles cuándo merece la pena detenerse. El pequeño Gurú ya está a la venta en librerías, tanto en castellano como en catalán, para recordarnos que la calma, la atención y la bondad también pueden aprenderse. Y que nunca es demasiado pronto —ni demasiado tarde— para empezar.

El pequeño gurú de Francesc Miralles y Héctor García