Como ya os conté en este vídeo, leí la novela en mi época escolar, y ahora representar a Maria es para mí un honor.
Celebrar cuatro décadas de Pedra de tartera (Canto rodado en castellano) es volver a una historia que marcó a una generación de lectores y que sigue resonando con la misma fuerza íntima y silenciosa con la que Conxa, su protagonista, atraviesa la vida. La novela de Maria Barbal no necesita artificios para conmover: desde su aparición en los años ochenta se convirtió en una referencia de la literatura catalana contemporánea, un relato que captura con precisión la dureza y la belleza del mundo rural pirenaico. Este aniversario nos recuerda por qué sigue siendo un clásico indispensable y por qué su nueva edición ilustrada resulta tan irresistible.
Conxa es una voz que nace pequeña pero permanece enorme en la memoria del lector. A través de sus recuerdos accedemos a un universo marcado por la pobreza, la rutina y unas normas sociales rígidas que determinan el destino de quienes las habitan. Su vida avanza entre el trabajo incansable, el amor que ilumina lo cotidiano y el golpe devastador de la Guerra Civil, que fractura su mundo y la obliga a reinventarse en medio del desarraigo. Esa mezcla de fragilidad y resistencia convierte su historia en un espejo donde miles de lectores se han reconocido durante cuarenta años.
La nueva edición ilustrada de Áurea López aporta una lectura renovada y profundamente emocional. Sus imágenes no acompañan el texto: dialogan con él, lo expanden, lo iluminan. Cada ilustración añade una capa de sensibilidad que transforma la experiencia de lectura en algo más íntimo, más visual, más cercano a la respiración de Conxa. Es una invitación a redescubrir el libro, a sentirlo de nuevo y, para muchos, a vivirlo por primera vez con una intensidad que solo el arte puede provocar.
Maria Barbal, nacida en Tremp en 1949, construyó con Pedra de tartera el primer pilar de un ciclo literario que retrata con lucidez su territorio natal. La crítica y los premios avalaron desde el inicio la fuerza de su voz narrativa, y su trayectoria posterior la ha consolidado como una de las autoras esenciales de las letras catalanas. Cada una de sus novelas —de Mel i metzines a País íntim, pasando por Tàndem y la más reciente, Peripecias— demuestra su talento para capturar la intimidad de los personajes y convertirla en literatura que perdura.
Este aniversario es la excusa perfecta para volver a Barbal y dejarse cautivar otra vez por una historia que habla de memoria, identidad y supervivencia emocional. Si todavía no conoces a Conxa, esta edición ilustrada es la mejor puerta de entrada. Y si ya la conoces, será el libro que querrás tener en tu estantería para recordar por qué te marcó. Una lectura que sigue viva cuarenta años después y que, ahora, late con una belleza renovada.
