Ester Berdor estudió Periodismo y durante varios años ejerció la profesión en un periplo que le llevó por ciudades como Pamplona, San Sebastián, Bruselas y Zaragoza. Tras casi una década trabajando para distintos medios decidió dejar el mundo de la comunicación y marcharse a la montaña. En el Pirineo oscense escribió su primera obra, una nouvelle que se publicó en la editorial aragonesa Anorak. También comenzó a coordinar clubes de lectura en bibliotecas rurales y a impartir talleres literarios en colegios e institutos.

Un lustro después volvió al llano y en la actualidad vive en un pueblo de la Ribera Alta zaragozana con su familia y sus dos ancianos perretes. Durante un tiempo, la vida la alejó de la literatura más de lo deseable, sin embargo, hace un par de años retomó su actividad literaria y volvió a impartir talleres y a coordinar encuentros en torno al libro. Además, decidió darse la oportunidad de escribir una novela. Quiso hacerlo con compromiso y con profesionalidad y para ello buscó la ayuda y la formación necesarias. Lo consiguió y en los próximos meses su novela se publicará bajo el sello de Siruela. Durante todo este viaje de regreso a la escritura, la autora ha reafirmado su convicción de que escribir exige disciplina, paciencia y, sobre todo, una profunda gratitud hacia la literatura.